En los confines de la Patagonia, donde el viento costero moldea el paisaje y la historia se teje con tenacidad, la comunidad de Puerto Deseado vivió cuatro jornadas de intensa emoción. Un siglo transcurrió desde que la obra ideada por San Juan Bosco echó raíces en esta geografía, y la celebración del centenario del Instituto Salesiano San José revalidó ese lazo indisoluble entre la casa escolar y el pueblo.
La conmemoración comenzó formalmente el viernes 14 de agosto en un colmado Complejo Deportivo Nº 3. Autoridades locales encabezadas por el intendente Juan Raúl Martínez, fuerzas de seguridad, delegaciones escolares y vecinos se dieron cita para presenciar el acto central. La jornada combinó la sobriedad del protocolo con la calidez característica de la animación salesiana con la presencia de los salesianos de la comunidad religiosa deseadense.
Las emociones afloraron al descubrir las placas conmemorativas. Destacó el tributo a la Promoción 1976, hito institucional al convertirse en la primera camada de secundaria mixta y que este año celebró sus Bodas de Oro. A su lado, la Promoción 2001 rememoró sus Bodas de Plata junto a placas enviadas por legisladores nacionales y reconocimientos al cuerpo docente de ambos niveles.
Historia y la memoria
El sábado 15 por la mañana, la celebración se volcó a los espacios históricos. Guiados por exalumnos pupilos y las primeras maestras de la institución, los asistentes recorrieron las instalaciones del colegio, el patio, la Casa de la Comunidad y la Parroquia Nuestra Señora de la Guardia. Los P. Natalino Freitas, P. Gustavo Palomeque y P. Manuel José Fernández abrieron las puertas de su residencia para compartir un ágape con los visitantes, cerrando el trayecto en el Museo del Pueblo del Palacio Ferroviario, cuya sala especial custodia los 100 años del establecimiento.
Llegada la noche, la gala del centenario congregó a generaciones de deseadenses. Entre sorteos, números artísticos y recuerdos compartidos, las agujas del reloj marcaron la medianoche del 16 de agosto. El canto unánime del feliz cumpleaños resonó con doble fuerza: se celebraban los 100 años del colegio y el 211º aniversario del nacimiento de Don Bosco.
Uno de los momentos más significativos de la velada fue la proyección de un video conmemorativo producido por docentes y locutado por estudiantes de la Promoción 2026. Además, se anunció la próxima publicación de un libro escrito por el P. Santiago Negrotti, obra que documenta el siglo de vida de la institución en la provincia de Santa Cruz.
Fe y comunidad
El domingo 16 se trasladó el fervor al Templo Santuario de María Auxiliadora. La Misa de la Fiesta de Don Bosco fue presidida por el Inspector, P. Manuel Cayo, y concelebrada junto a la comunidad salesiana local y el diácono Daniel Lugo. Durante su homilía, el Padre Inspector instó a fortalecer la solidaridad y mantener vivo el carisma salesiano para acompañar a los sectores más vulnerables.
Tras la ceremonia religiosa, la fiesta concluyó en la calle con un tradicional almuerzo popular. Integrantes del Batallón de Exploradores de Don Bosco, junto con docentes y cocineros, sirvieron un arroz con pollo masivo a familias y exalumnos. Entre música en vivo, bailes y el corte de la torta centenaria, la comunidad celebró su identidad compartida.
La agenda festiva cerró el lunes 17 con una reunión de trabajo entre el Padre Inspector, el Hno. Agustín Camiletti, Delegado Inspectorial para la Pastoral Juvenil, y representantes de exalumnos, Salesianos Cooperadores y de la Asociación de María Auxiliadora (ADMA). Mirando hacia el futuro, se trazaron los desafíos pastorales para los años venideros.
Puerto Deseado no solo recordó 100 años de aulas, patios y contención, sino que reafirmó el compromiso de sostener en el tiempo un proyecto educativo que transformó a la Patagonia.







0 Comments