Como todos los años a finales de julio, el Grupo Misionero Juan Cagliero, de la Casa Salesiana León XIII, del barrio porteño de Palermo, emprendió viaje a Navicha, un paraje en la provincia de Santiago del Estero.
Bajo el lema del aguinaldo del Rector Mayor, “Hagan lo que Jesús les diga”, 35 animadores de la Casa viajaron al reencuentro con la comunidad navichense y durante una semana compartieron con los vecinos del lugar.
Por la mañana, era el momento de recorrer el paraje y visitar a las familias con el fin de encontrarse e intercambiar un rato de charla. Por las tardes, los misioneros recibían a chicos y grandes en el patio de la Escuela n°1022, donde empezaba el oratorio para todas las familias. Algunos pintaban, otros dibujaban, los más chicos saltaban la soga y, en la cancha del fondo, los adolescentes siempre terminaban la tarde jugando un partido de fútbol mixto.
A las 5 de la tarde, la merienda reunía a todos alrededor del mate cocido y las galletitas. Un rato después, y como todas las tardes, tenía lugar una misa en comunidad para celebrar juntos la presencia de Dios. Durante esos días organizaron un fogón con los jóvenes del paraje, porque los motivos de encuentro sobraban y las ganas de compartir un rato más, también.
Los misioneros estuvieron abiertos a lo que la comunidad les proponía, fue así que el viernes fueron invitados a conocer un paraje aledaño, La Costa, a donde la mitad del grupo viajó a compartir una mañana de juegos junto con los niños de la escuela del lugar.
Fue una semana cargada de fe, servicio y encuentro, donde el sueño de Don Bosco se hizo presente: estar en el patio con los jóvenes y hacer de cada encuentro una verdadera fiesta.










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