La lluvia no impidió que unos 90 jóvenes de las Casas de la Zona La Plata —conformada por las Casas platenses San Miguel y Sagrado Corazón, y la de Ensenada, Nuestra Señora de la Merced— participaran de una jornada de fraternidad, reflexión y celebración.
La propuesta fue organizada por los Directores Generales de las tres Casas y sus Párrocos, con el objetivo de generar un espacio de encuentro, fortalecer los vínculos y renovar la vivencia compartida de la fe.
Antes de la Eucaristía, el P. Carlos Pomar y el P. Emiliano Arruabarrena, de Casa Emaús, de Bahía Blanca, animaron un momento de reflexión centrado en la vocación y en el sentido de la vida. La propuesta invitó a los jóvenes a preguntarse por su propósito, reconocer su llamado y descubrir cómo poner sus dones al servicio de los demás.
A pesar de las condiciones climáticas, la jornada estuvo marcada por la alegría, el entusiasmo y el deseo de compartir. El encuentro permitió estrechar lazos y reafirmar la pertenencia a una misma comunidad.
La actividad concluyó con la celebración de la Eucaristía, vivida con espíritu fraterno. Allí, los jóvenes agradecieron a Dios por el camino recorrido y renovaron su compromiso de seguir caminando unidos como MJS Zonal.



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