A raíz de una contingencia en la red de gas de los Talleres Don Bosco, de Zapala, hoy la Casa se encuentra frente a la importante inversión económica para renovar la red de gas de una parte de la presencia. Por eso, fue necesario buscar alternativas para no interrumpir la actividad educativa. Dado que el sector del templo parroquial y los talleres tienen otros medidores, se fueron adecuando los espacios para seguir el dictado de clases. Después del primer impacto, los ambientes parroquiales se fueron convirtiendo en casa, escuela, parroquia y patio, el lugar que en las Casas siempre comparten los diferentes sectores.
“Esta situación ha permitido descubrirnos más familia, el compartir ambientes, la presencia del equipo directivo en la salón comedor, los buenos días y buenas tardes en el templo parroquial, la llegada de estudiantes y docentes encuentren a la comunidad salesiana compartiendo la oración, las aulas de la catequesis compartidas, el aroma de cocina en el salón, son algunos de los detalles y efectos positivos”, describió a donboscosur el P. Pedro Narambuena, director de la Casa.
También los Exploradores del Batallón 88 “Jaime De Nevares” son parte de esta situación junto con la vivienda de la comunidad salesiana.
“Desde aquí agradecemos a la Inspectoría y a las Casas que aportan al fondo solidario, para poder superar estas situaciones. En este momento, se están llevando a cabo los trabajos para resolver de raíz y según la normativa vigente, la instalación nueva de la red de gas”, declaró el P. Pedro.
Y puntualizó: “Podemos decir, la crisis se convirtió en verdadera oportunidad de vivenciarnos más familia. Como en una familia, todos asumimos el desafío de sostener el buen funcionamiento de la misión educativa de la Casa”.








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