Beatificación de tres sacerdotes mártires de la Segunda Guerra Mundial, entre ellos al salesiano Elia Comini

(ANS) En una emotiva y multitudinaria celebración realizada en la Basílica de San Petronio, de Bolonia, la Iglesia católica proclamó beatos a tres sacerdotes asesinados por tropas nazis durante el otoño de 1944: al salesiano P. Elia Comini, el dehoniano P. Martino Capelli y al P. Ubaldo Marchionisacerdote, del clero diocesano de Bolonia.

La Solemne Eucaristía estuvo presidida por el Cardenal Marcello Semeraro, Prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, quien acudió como delegado pontificio, acompañado por el Cardenal Matteo Zuppi, Arzobispo de Bolonia y Presidente de la Conferencia Episcopal Italiana.

Los tres nuevos beatos entregaron sus vidas en el trágico contexto de las masacres perpetradas en la zona de Monte Sole (Marzabotto y sus alrededores), uno de los episodios más oscuros de la ocupación nazi en territorio italiano durante la Segunda Guerra Mundial.

Lejos de abandonar sus comunidades o buscar refugio personal, los sacerdotes decidieron permanecer junto a la población civil aterrorizada para brindar consuelo espiritual, auxilio material y compañía sacramental. Ellos son:

  • P. Elia Comini, SDB: Sacerdote salesiano reconocido por su profunda vocación educativa y su espíritu de entrega caritativa con los jóvenes y familias marginadas.
  • P. Martino Capelli, SCJ: Religioso de los Sacerdotes del Corazón de Jesús (Dehonianos), apasionado de la palabra de Dios y del servicio espiritual a los necesitados.
  • P. Ubaldo Marchioni: Sacerdote diocesano de Bolonia, custodio incansable de su rebaño en tiempos de persecución.

Tras intentar auxiliar a prisioneros inocentes, los tres sacerdotes fueron apresados por tropas de las SS, sometidos a torturas y trabajos forzados, hasta que el 1 de octubre de 1944 fueron fusilados al negarse a abandonar a las víctimas. El P. Elia Comini y sus compañeros coronaron así su entrega con el perdón a sus ejecutores, convirtiéndose en testigos supremos del amor al prójimo.

“Un faro de esperanza para tiempos difíciles”

Durante la homilía, el Cardenal Semeraro destacó el valor del testimonio sacerdotal de los beatos, subrayando que su martirio no fue fruto del azar, sino la culminación de una vida entera entregada al Evangelio: “No buscaron el martirio, sino que aceptaron permanecer al lado de los inocentes. En la hora más oscura de la violencia, respondieron con las armas del perdón, la fe y la caridad incondicional.”

Por su parte, la Familia Salesiana —presente con una numerosa delegación de religiosos y jóvenes de diversas casas de Italia— celebró la elevación a los altares de P. Elia Comini, remarcando cómo el carisma de Don Bosco se encarnó en su entrega heroica.

Con esta proclamación, la Iglesia Universal no solo honra la memoria histórica de tres servidores de Dios, sino que ofrece a la comunidad creyente modelos de fidelidad, reconciliación y presencia pacífica frente a las injusticias de la historia.

0 Comments

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *