El Sistema Preventivo sigue vigente en cada gesto educativo

El compromiso con la misión salesiana no se sostiene solo en la memoria, sino en la decisión cotidiana de ponerla en diálogo con el presente. Bajo esa convicción, las Casas Salesianas Domingo Savio y Deán Funes, de Comodoro Rivadavia, reunieron a todo su personal —docentes, administrativos, mantenimiento, representantes del centro de ex alumnos, equipos de pastoral y animadores del MJS— en una jornada de formación compartida. El encuentro tuvo como eje central la actualización del Sistema Preventivo, pensado desde los desafíos que atraviesan hoy la educación y la pastoral con jóvenes.

La propuesta formativa contó con la presencia del P. Héctor “Gringo” Arisemede, de la comunidad de Caleta Olivia, quien acompañó la reflexión con cercanía y conociendo de cerca la realidad de la Patagonia. La jornada estuvo enmarcada en el Aguinaldo del Rector Mayor que lleva por lema “Hagan lo que Jesús les diga. Salesianos, libres para educar”, una invitación a volver sobre lo esencial con una mirada actual.

A lo largo del encuentro, los participantes recorrieron la vida y el contexto histórico de Don Bosco, pero sobre todo, se metieron de lleno en cómo el Sistema Preventivo sigue siendo una herramienta viva para acompañar a las infancias y las juventudes de hoy. El hilo conductor fueron las cuatro palabras que propone el Aguinaldo: mirar, escuchar, elegir y actuar. Cuatro gestos que no se quedan en la teoría, sino que invitan a revisar la práctica cotidiana de cada educador y de cada educadora.

“No se trata solo de saber quién fue Don Bosco, sino de permitir que su experiencia ilumine nuestras decisiones cotidianas. Estas cuatro palabras no son conceptos abstractos: son un programa de vida para nosotros”, reflexionaron los participantes a lo largo de la jornada.

El cierre del encuentro fue con una celebración compartida, con el sello fraterno que caracteriza a las obras salesianas. Allí se renovó el compromiso de ser, para los chicos y las chicas que transitan por las Casas comodorenses, un reflejo del amor de Dios y de la ternura de María Auxiliadora.

Jornadas como esta reafirman la apuesta de estas comunidades por sostener espacios donde el carisma no se da por descontado, sino que se actualiza. Seguir siendo casa, escuela, patio y parroquia en Comodoro Rivadavia exige equipos formados, alineados y con ganas de seguir aprendiendo. El Sistema Preventivo, lejos de ser una fórmula del pasado, se sigue haciendo carne cada día en cada gesto educativo.

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