Tras el doble sismo sufrido por Venezuela el pasado 24 de junio, las casas salesianas de aquel país de inmediato abrieron sus puertas y habilitaron sus instalaciones como centros de acopio, distribución y atención a las familias más afectadas.
Dada la magnitud de los daños ocasionados en los hogares, y las dificultades de las familias para disponer de los bienes esenciales, se gestó una iniciativa desde el corazón salesiano para colaborar desde nuestro país. Los superiores de ambas inspectorías salesianas de Argentina convocaron a una campaña solidaria que fue coordinada por Don Bosco Por Los Jóvenes (Procura Salesiana).
La campaña llevó el nombre de “Misión que abraza” y se desarrolló en dos etapas.
En una primera instancia, se hizo una invitación a los donantes individuales de la Procura Salesiana a realizar una colaboración especial para esta campaña. Como siempre, la respuesta fue generosa y el monto recaudado resultó significativo.
Posteriormente se inició una segunda etapa, que constó de una convocatoria a las casas salesianas de todo el país para difundir la campaña y unirnos como familia de Don Bosco frente al dolor de nuestros hermanos y hermanas de Venezuela.
Gracias a las casas salesianas que se sumaron a la “Misión que abraza” y compartieron la convocatoria en sus distintos medios -redes sociales, WhatsApp, correo electrónico, plataformas educativas propias- se pudo multiplicar la solidaridad, que nos conectó de norte a sur del país.
Finalizadas ambas etapas, se han logrado recaudar $6.703.000 que serán transferidos a la obra salesiana en Venezuela para solventar canastas alimentarias, agua potable, medicinas y kits de higiene, además de brindar contención y apoyo psicosocial. En todo momento desde la Procura estaban en comunicación con los Salesianos de aquel país, que actualizaban las necesidades de las familias.
Hacia fines de agosto ya se había logrado acompañar a cerca de 4.000 personas, distribuir 508 kits de alimentos (para cubrir un mes en una familia de 4 personas) y la misma cantidad de kits de higiene, además de superar los 4.000 litros de agua potable garantizada.
Aún es tiempo de reconstrucción, y las familias de a poco podrán rehacer sus vidas con la compañía cercana y atenta de la familia salesiana. Desde la Procura invitan a rezar por las personas fallecidas y por quienes se siguen sobreponiendo a nivel espiritual y material.
Finalmente desean agradecer a todas las personas que se involucraron con esta campaña solidaria: a los Inspectores de ambas Inspectorías, Padres Julio Boffelli y Manuel Cayo; los delegados de Comunicación, Nicolás Mirabet y Romina Herrera; los directores y personal de las casas salesianas que se sumaron a la convocatoria; a quienes sumaron su donación para esta causa humanitaria; y, por supuesto, para los salesianos, voluntarios y profesionales en Venezuela que acompañan a las familias en medio del dolor.







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