En un recorrido marcado por la fe, la cercanía y el compromiso social, el Padre Inspector, Manuel Cayo, y el Hno. Agustín Camiletti, Delegado Inspectorial para la Pastoral Juveniles, visitaron la presencia misionera salesiana de Victorica, que anima y acompaña la vida del oeste de la provincia de La Pampa. La experiencia, que se realizó del jueves 3 al domingo 6 de septiembre, dejó huellas profundas tanto en los religiosos como en las comunidades locales.
Con un marcado estilo comunitario y participativo, esta misión continúa consolidando una propuesta eclesial alternativa que responde a las necesidades reales del territorio. A través de diversos proyectos de fortalecimiento comunitario, la obra impulsa espacios de encuentro y formación estrechamente vinculados a la vida cotidiana de sus pobladores.
Uno de los ejes fundamentales del trabajo pastoral en la zona es el esfuerzo constante por llegar hasta los lugares más alejados y acompañar a quienes se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad. En este contexto, se promueven experiencias orientadas al cuidado mutuo y a la búsqueda de sentido en clave de discernimiento personal y comunitario.
El Padre Inspector destacó la riqueza humana del encuentro, resaltando los rostros, historias y anécdotas que reflejan la grandeza de las opciones de fondo que emergen desde la sencillez cotidiana. Asimismo, expresó un profundo agradecimiento “a sus hermanos Salesianos de Don Bosco, a los voluntarios y a todos los integrantes de esta comunidad misionera, cuya labor se despliega sobre un extenso territorio de más de diez mil kilómetros cuadrados”.
Catalogados como auténticos “maestros de vida”, los pobladores del oeste pampeano continúan enseñando, desde su sabiduría y resiliencia, el verdadero valor de la fraternidad y la presencia salesiana en la región.








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