Río Grande, lo que el viento no arranca, lo arraiga

Con motivo de los cien años de la fundación de Río Grande se filmó el ciclo Río Grande, lo que el viento no arranca, lo arraiga y el próximo 15 de agosto se estrena el capítulo dedicado al Padre Zink. Compartimos un avance de esta producción local apoyada por el gobierno de la provincia de Tierra del Fuego que presenta diferentes historias.

Acerca del padre Zink

El Padre Zink, nació en Alpachiri, pequeño pueblo agrícola ganadero, de la provincia de La Pampa, el 1 de marzo del año 1923. Hijo de Juan José Zink y Catalina Burgardt, ambos agricultores inmigrantes alemanes del Volga, que llegaron a la Argentina en el año 1905. Era una familia de agricultores, el futuro Padre José Zink fue el penúltimo hijo de doce hermanos, cinco varones y siete mujeres.

Ingresó a segundo grado de la primaria en la Escuela Nacional “Faustino Sarmiento”, de Alpachiri, en 1932. Luego se trasladó al Colegio Don Bosco de General Acha, provincia de La Pampa, en 1933, allí nació su vocación religiosa. Los estudios de Filosofía los cursó en Bernal en los años 1942 – 1946. Era fanático hincha del club de sus amores, River Plate.

En 1956 “fue destinado a la Misión Salesiana de Río Grande, Tierra del Fuego, que entonces era un puñado de casas, por dos meses para suplir a un compañero que se encontraba enfermo. El lugar lo atrapó y allí se quedó era lo más parecido a su provincia de La Pampa, “para servir a los jóvenes y a toda la comunidad fueguina. Los lugareños lo apodaron: “El Cura Gaucho”. Le encantaba la vida de campo, las montañas, el frío, la nieve, y andar a caballo como en su pueblo natal, junto a sus hermanos. En el período 1979/1984, fue enviado por los superiores al Colegio Don Bosco de Ushuaia.

En la Misión Salesiana de Río Grande, fue párroco rural y desde allí recorría las estancias y puestos siempre que podía a caballo, o bien en la camioneta de la misión, para visitar a las familias fueguinas, contactarse con los fieles “aislados en los campos y que no tienen auto como para ir a misa”, decía.

El 29 de abril de 1992, por iniciativa de un grupo de ciudadanos, apoyados por el gobierno local, nombraron a este sacerdote salesiano humilde y generoso “Ciudadano Ilustre” por Decreto Municipal 212/92.

El 5 de Julio del 2004 toda Tierra del Fuego quedó paralizada por la trágica muerte del párroco rural de Río Grande, José Zink, de 81 años, fallecido en la noche del sábado, al estrellarse la camioneta en la que viajaba contra el acoplado de un camión, en la rotonda de ingreso a esa ciudad, cuando estaba rumbo a brindarle asistencia a un feligrés. El principal periódico de la ciudad tituló: “Tierra del Fuego despidió al padre Zink”.

El gobernador, Jorge Colazo, decretó duelo provincial de 96 horas y el asueto se cumplió en la administración pública, al que adhirieron los intendentes.

Los restos del sacerdote fueron velados en el gimnasio de la misión salesiana, fundada por monseñor José Fagnano en 1889 y fueron depositados en una bóveda del cementerio municipal, a la espera de que concluyan las obras de refacción en la Cruz Mayor de la Misión Salesiana, en donde será sepultado definitivamente, frente al mar.

Mirá el avance aquí.

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