Jóvenes, ¿qué andan diciendo? – Florencia Belén Pérez

¿Qué aspectos de Jesús Buen Pastor crees que como agentes pastorales
deberíamos profundizar en este tiempo?

Creo que, como agentes pastorales, debemos intentar profundizar la cercanía y el estar atentos y atentas a las personas que nos rodean, tratando de animarnos mutuamente. Me parece algo muy lindo revalorizar el “¿cómo estás?”, “¿necesitás algo?”; el mensajito a alguien que sabemos que está pasando la cuarentena solo/a, a quien sabemos que está pasando por un momento difícil personal o familiar; el mantenernos en contacto con los pibes y pibas que están habitualmente en nuestros patios, buscando alguna forma de hacernos presentes más allá de la virtualidad; y el poder recordar también a las personas que usualmente nos acompañan en nuestra vida pastoral y personalmente.

Otra característica de Jesús Buen Pastor que me parece muy interesante, sobre todo en este contexto, y también en relación con nuestra mirada social, es la entrega y el servicio hacia un otro o una otra. Personalmente, e intentando pensarlo desde la forma más sincera posible, creo que muchas veces nos (o me) cuesta el poder dejar nuestra (o mi) zona de confort o del discurso, y ponernos genuinamente al servicio de los demás.

Siempre me gusta pensar que no existe un “cristiano/salesiano ideal” con ciertas características que tenemos que cumplir, sino que vamos construyéndonos a partir de nuestras experiencias, a prueba y error, como hizo Don Bosco, así que tal vez, cuando hayamos superado la pandemia, podamos ir encontrando algunas respuestas a todos estos dilemas y preguntas que nos surgen ahora, y que la situación extraordinaria actual, con los desafíos que nos presenta, nos ayude a mejorar nuestro “ser animadores” en todos los aspectos de nuestra vida. O al menos, a eso me desafío.

Y, por último, creo que quizás para muchxs es difícil poder sentirnos parte del Reino en este contexto de tanta vulnerabilidad, donde a todxs nos afecta de diferente manera, porque a veces cometemos el error de creer que el oratorio solamente está en el patio. Hoy nos toca poder pensar y reflexionar sobre «un reino en marcha», el cual implica que, incluso antes las situaciones difíciles (como las que atravesó Don Bosco en su realidad), estamos invitadxs a seguir involucrándonos.

Florencia Belén Pérez
Oratorio Centenario – Avellaneda

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