Pascua en Red: Cuando el deseo de celebrar la vida es más grande

Una Pascua diferente, pero siendo comunidad creyente que sostiene y anima.

¿Y ahora qué hacemos?, ¿cómo nos acompañamos en este tiempo para que nadie se sienta solo o sola?, ¿cómo seguimos animando(nos) en este contexto? Estas son algunas de las preguntas que empezaron a aparecer en varios equipos de animación con la llegada de la pandemia.

Ante la situación de no poder encontrarnos, de no poder reunirnos, surge la creatividad para poder celebrar la Pascua desde casa, sintiéndonos juntos y juntas de igual manera. El deseo de sentirnos comunidad, trascendió las limitaciones físicas. Las circunstancias actuales nos impulsaron a transformar esas dificultades en oportunidades.  Oportunidades que se nos presentan a través de una pantalla con el fin de traspasarla y nos acercan una propuesta contundente y muy significativa: volver a lo esencial, a los orígenes, para nutrirnos de ellos.

La Semana Santa y la Pascua de este año nos propusieron recrear en nuestros hogares la intimidad y sencillez de las primeras comunidades cristianas. Nos encontramos siendo iglesias domésticas, altares caseros, hogares que son templo y un pueblo que es Iglesia. Es así como nos sentimos parte de una red de comunidades pequeñas que se unieron compartiendo el pan, bendiciendo, cantando, celebrando, agradeciendo.

Sí, en un comienzo fue raro pensar en vivir una propuesta de celebración por medio de Instagram, Drive, un vivo o PDF; pero el desafío estaba en que una vez que te encontraras con ese material, pudieras apropiártelo y construir un sentido para vivirlo desde tu hogar. Estas iniciativas para celebrar tuvieron la riqueza de ser celebraciones pensadas por y para los jóvenes; una invitación a dejarnos atravesar por la fe y nuestro credo que nos llaman a recibir con alegría al Jesús de la vida.

Desde los distintos equipos y movimientos del MJS (locales, zonales e inspectoriales) hubo un gran abanico de materiales que nos invitaron a celebrar la Pascua. Ese paso tan significativo de Jesús para con la humanidad; un Jesús que se hizo presente al encontrarnos como comunidad reunidos y reunidas en su nombre.

Además de celebrar, todas estas propuestas del MJS son una invitación a pensar en aquellas y aquellos oprimidos hoy, cuya vida es más frágil y está amenzada. Son un llamado a reconocernos ciudadanas y ciudadanos comprometidos que se hacen cargo de esa responsabilidad y que siguen estando al servicio desde la palabra y la acción. Un llamado a reconocernos jóvenes que buscan seguir animando y acompañando a pesar del contexto, jóvenes que trabajan para seguir cerca de las familias, de los pibes y las pibas del barrio, jóvenes que se la juegan por celebrar a un Dios cercano y presente en lo comunitario.

 

¡Gracias a todos y a todas las que pudieron sumarse a través de estas experiencias a ser red que anima, sostiene y abraza la vida! Para quienes aún no las han vivido, queda la puerta abierta para hacerlo cuando gusten.

Que este tiempo de resurrección nos aumente la esperanza de saber que no estamos solos.

MJS Región Buenos Aires y movimientos inspectoriales

Pastoral juvenil – ARS

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