Llamados a remar juntos

Cuando en la Casa Santo Domingo Savio de la ciudad de Comodoro Rivadavia se plantearon el desafío de diseñar un dispositivo de acompañamiento para las familias con situaciones más vulnerables, como Casa se pensaron moviéndose de adentro hacia afuera.

La línea de trabajo va hacia los niños, niñas y adolescentes que asisten diariamente al Patio Abierto -y dependen de la merienda y cena del Centro Juvenil-, las familias del barrio que trabajan de manera informal con ingresos por día, los que están desempleados y un grupo en situación de calle.

Comenzaron con viandas diarias que, con los recaudos y medidas vigentes, un equipo de trabajo elabora y lleva puerta a puerta o a la calle. Se incorporó la distribución de bolsones de alimento y otros artículos de higiene. En tanto con las visitas domiciliarias se sigue cerca de las familias y haciendo el relevamiento de sus necesidades, principalmente a través de la tarea de la trabajadora social y el constante estar en territorio del coordinador de Patio Abierto.

En este momento se están acompañando a 250 personas y solicitando aportes solidarios… porque el sostenimiento económico cuenta con la implicación de muchos. De esta manera, la  comunidad se mueve de adentro hacia afuera, una salida que sostiene la  fraterna vincularidad y el compromiso con el otro… en tiempos de aislamiento social.

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