“En Valdocco, todo nos habla … para ser apóstoles consagrados al servicio de los jóvenes”. La homilía de la misa de apertura del CG28

Docilidad, fidelidad y esperanza: estas son las tres actitudes propuestas a los Capitulares durante la Santa Misa de apertura del Capítulo General 28, presidida por el Rector Mayor, y en la que participaron como concelebrantes su Vicario, el P. Francesco Cereda, y el P. Enrico Stasi, Superior de la Circunscripción con sede en Turín. Una Basílica llena de muchos fieles participó en la celebración, colaborando para hacerla solemne.

El Rector Mayor, P. Ángel Fernández Artime, renovó el saludo de bienvenida, expresando su emoción al ver en los rostros de los presentes el rostro del mundo entero, de las Provincias y de los cohermanos. «Bienvenidos a todos y cada uno de los que vieron a Don Bosco con sus muchachos. Esta es una casa que nos recuerda que el Capítulo General no es una empresa o una organización industrial que planifica la mejor manera de producir, sino «una asamblea que, en la fe, quiere mirar al pasado y mirar fielmente al futuro». La fe y la voluntad de ser fiel deben guiar los próximos 49 días: muchos lo piensan, muchos rezan, y sobre todo muchos jóvenes esperan una respuesta de nosotros. «Con fe y disponibilidad personal el Espíritu Santo guiará el camino.

«Bienvenidos», repitió varias veces el Rector Mayor en la primera Eucaristía del Capítulo General 28 celebrada en la Basílica de María Auxiliadora.

«He dicho varias veces que aquí en Valdocco, todo nos habla salesianamente.  Bienvenidos al 28º Capítulo General aquí en Valdocco, donde volvemos sesenta y dos años después del último capítulo celebrado aquí”.

Una tarea espera a los capitulares: «Ser una mediación humana de la acción del Espíritu Santo en las próximas siete semanas. Si no fuera así, no sería el Capítulo General de la Sociedad de San Francisco de Sales. Sería simplemente un congreso como tantos, como los que se celebran cada día por miles de instituciones de todo tipo».

El P. Á.F. Artime continuó: Y esto requerirá de nosotros, como capitulares de este momento de la historia de nuestra

Congregación: reconocer nuestra fragilidad y limitaciones y ‘volvernos al Espíritu’, sin el cual no podemos hacer nada positivo para el Reino de los Cielos y en nombre del Evangelio del Señor Jesús ponernos en actitud de súplica, de escucha diligente y de docilidad. Como en su día dijo el CGE XX, que para actuar con verdadero discernimiento y auténtica renovación no bastan los historiadores, ni los teólogos, ni los políticos ni los organizadores; hacen falta hombres profundamente ‘espirituales’; hombres de fe, que vibren por las cosas de Dios y estén dispuestos a una obediencia decidida como la de nuestro Fundador. La genuina fidelidad a Don Bosco no consiste en copiarlo en lo exterior, sino en imitar la fidelidad de Don Bosco a las mociones del Espíritu Santo”.

Después de recordar que Don Bosco fue llamado “por Dios para realizar en la Iglesia un servicio apostólico juvenil y popular y así vivió su ser sacerdote, su carisma de fundador y también su entrega total al Señor mismo”. El Rector Mayor dirigió su atención al presente: “Hoy, nuestro CG28 pretender ayudar a la Congregación a mostrar como seguir siendo hoy esos apóstoles consagrados al servicio de los jóvenes en este mundo de hoy y en los contextos de hoy”.

El texto completo de la homilía se encuentra disponible en www.sdb.org

Fuente: infoans.org

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